Martes, 26 de Septiembre de 1939

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POLONIA: A las 08:00 de la mañana, la Wehrmacht lanza una nueva ofensiva contra la asediada capital polaca. Es el tercer y último asalto contra Varsovia, después del malogrado ataque de la 4ª División Panzer del día 8 y la también frustrada ofensiva general del día 23. Las unidades alemanas son las mismas que fueron rechazadas hace tres días, pero ahora cuentan con un mayor grado de organización, más apoyo artillero y sus oficiales están espoleados por las órdenes del OKW, que quiere poner fin cuanto antes a la lucha. Además, los sangrientos bombardeos del Domingo y el Lunes han hecho mella entre los defensores: barrios enteros son ahora montones de escombros, y la voluntad de lucha de los polacos finalmente se está quebrando. Apoyados por una cortina de fuego artillero, la infantería alemana consigue con gran esfuerzo tomar los fuertes que defienden el sur de la ciudad. Acto seguido, los alemanes penetran en interior de la capital, avanzando con cada vez menor oposición. Al finalizar el día, el panorama es desolador: la ciudad está en llamas y miles de cadáveres abarrotan las calles. Los alemanes controlan ya buena parte de las ruinas de lo que una vez fue Varsovia.

El Castillo Real de Varsovia, uno de los edificios emblemáticos de la ciudad, en llamas durante los combates

A última hora de la tarde, el general polaco Juliusz Rommel, jefe de estado mayor del Ejército Varsovia, envía una delegación a negociar con los alemanes la capitulación. Varsovia lo ha dado todo en la lucha contra los nazis, y ya no puede más.

A un centenar de kilómetros de allí, Hitler apura los últimos momentos que va a pasar en Dantzig. A primera hora de la mañana, el líder alemán abandona el Kassino Hotel donde se ha alojado desde el pasado día 19, y pasea tranquilamente junto a parte de su séquito por la bella ciudad a orillas del Báltico. A las 09:30 llega a la estación de trenes, donde monta en su tren especial Amerika y parte de vuelta a Berlín. Hitler guardará siempre un buen recuerdo de su estancia en Dantzig, sin duda estimulado por las victorias que Alemania estaba consiguiendo en esos momentos.


PARIS: Tras varios días de infructuosas conversaciones entre miembros del gabinete socialista de Daladier y del Partido Comunista, con objeto de que este último condenara públicamente el Pacto Molotov-Ribentropp y la agresión soviética en Polonia, un decreto presidencial ilegaliza al Partido Comunista Francés y a su periódico oficial L´Humanité. Desde que Francia entró en la contienda y siguiendo órdenes de Stalin, los comunistas se han manifestado contra el gobierno y la participación francesa, llegando en algunos casos a pedir a los soldados que desertaran e incluso realizando pequeños sabotajes en fábricas de armamento. Tras el decreto de ilegalización, numerosas figuras públicas abandonarán el Partido, si bien la mayoría regresarán después de 1941.


FRENTE OCCIDENTAL: Las dos divisiones británicas del BEF llegan a sus posiciones en la frontera franco-belga.


MAR DEL NORTE: Un hidroavión Junkers alemán intenta atacar al portaaviones británico Ark Royal. Tres aviones SKUA, con base en el portaaviones, atacan y derriban al atacante. Aun así, la radio alemana anunciará la destrucción del Ark Royal.

4 comentarios:

Cayetano dijo...

La radio alemana mintiendo, celebrando victorias no conseguidas... Pura maniobra psicológica para mantener elevada la moral de los compatriotas. Algo muy corriente en esta contienda y no sólo por parte de los alemanes.

Luis dijo...

No se trató de una maniobra psicológica sino de que los pilotos creyeron erroneamente que le habían hundido con una bomba de 1000 kilos que consiguieron arrojar. Y así lo reportaron.

La Dame Masquée dijo...

Supongo que fue entonces cuando Dantzig perdió su condición de ciudad libre.
Y pensar que no habian hecho mas que empezar!

Buenas noches, monsieur

Bisous

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

El pacto nazi-comunista pilló fuera de juego a los partidos comunistas nacionales... ya que era muyyyy difícil de explicar, sino imposible

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