Jueves, 23 de Mayo de 1940

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FRENTE OCCIDENTAL: Tras 13 días de campaña alemana, aparecen ya de manera clara los primeros síntomas de descomposición aliada. El general Gort, comandante en jefe de la BEF, notifica al general Weygand, Comandante Supremo de los Aliados, que ha recibido permiso del gobierno británico para retirar 9 de las 10 divisiones bajo su mando de vuelta a su país, ya que su posición en Bélgica es indefendible y el Reino Unido necesitará de estas tropas en el futuro. Las 5ª y 50ª divisiones británicas se repliegan del sector de Arrás, en dirección al Canal de la Mancha, dejando a la 1ª Armée francesa sola en la región de Flandes. Esta retirada será muy criticada por los franceses, que lo ven como poco menos que una traición. La 51ª división escocesa y parte de la 1ª canadiense continuarán en el continente.

Tropas del BEF reuniéndose en la playa


La retirada del BEF Británico deja a Weygand en una situación harto complicada, pues carece de tropas suficientes para lanzar su proyectada gran contraofensiva. Weygand aplaza su ataques durante tres días mientras trata de convencer a Gort de que le ceda algunas tropas. Por su parte, los alemanes del 6º Ejército de Reichenau, cruzan el río Escalda por Oudenarde; los belgas toman posiciones en el río Lys. Y mientras, también hay discusiones en el mando alemán. El general von Kluge, al mando del 4º Ejército alemán, convence al general Rundstedt de detener el Panzergruppe de Kleist antes de llegar a Dunkerque para reparar los tanques, dar descanso a sus tripulantes y movilizar las Panzerdivisionen al Somme, en preparación de la Fall Rot. Jodl, jefe de operaciones del OKW, tampoco desea arriesgar sus valiosos Panzers en los terrenos pantanosos de Bélgica y contra una resistencia aliada a ultranza en las calles de Dunkerque.



BERLÍN: El mariscal Goering, jefe de la Luftwaffe, telefonea al búnker de Hitler y lo convence de que la aviación bastará para evitar la retirada aliada desde el puerto de Dunkerque, el único del que disponen, atacando a los 400.000 aliados concentrados entre Zeebrugge, Gravelinas y el Denain. Hitler se muestra de acuerdo, tanto para evitar arriesgar los panzers como para darle más protagonismo a la Luftwaffe. Por su parte, El barón Weiszacker, secretario de asuntos exteriores alemán, escribe en su diario que proféticas palabras: "El paso siguiente será imponer nuestro orden en el este, consiguiendo espacio vital y fronteras fluviales... Tanto si Inglaterra es sometida pronto como si es preciso bombardearla hasta hacerla entrar en razón, lo cierto es que tendremos que hacer un ajuste de cuentas en el Este."


MAR DEL NORTE: El U-9 hunde cerca de Amberes al mercante belga Sigurd Faulbaum (3.256 tn.). Por otra parte, la actividad aeronaval se incrementa lógicamente en el área de Dunkerque. Los destructores franceses Jaguar y Orage son destruidos por la Luftwaffe en dicha zona.

1 comentarios:

Cayetano dijo...

Se desmorona el frente oeste como un castillo de naipes. Ya algunos en Alemania preven cuál va a ser el próximo frente y éste será más amargo para los atacantes.

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