Wehrmacht (III): Luftwaffe

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Banderín oficial de la Luftwaffe (1941-1945)


El Tratado de Versalles de 1919 prohibía expresamente a Alemania mantener una fuerza aérea, pero al igual que otras limitaciones del Tratado, los alemanes se las ingeniaron para burlarlas. Durante los años veinte y hasta 1935 existió una sección de aviación dentro del Reichswehr republicano, sección que era mantenida de manera secreta y que no aparecía en ningún organigrama oficial. Los pilotos de esta sección oficialmente trabajaban para líneas civiles aéreas, si bien recibían entrenamiento militar y, más aun, formación de combate en la Unión Soviética.

En 1935 y en el marco de la remilitarización de Alemania, Hitler ordena la creación de un arma aérea, la Luftwaffe, la cual se convertiría en uno de los cuerpos militares alemanes más famosos de todos los tiempos. Al frente de la Luftwaffe se puso a Hermann Göring, uno de los jerarcas nazis más importante y veterano piloto de la Primera Guerra Mundial. Göring sería un jefe que dejaría mucho que desear, pues si bien su gestión en periodo de paz permitió la rápida creación de una extraordinaria fuerza aérea, su mando durante la Guerra fue funesto, arriesgando a la Luftwaffe en misiones imposibles e introduciendo un ambiente de corrupción generalizada.

La Guerra Civil Española permitió a la Luftwaffe poner a prueba a sus pilotos y sus aviones. Por la Legión Cóndor, el cuerpo expedicionario que Alemania envió en apoyo a los nacionales, pasaron aviones y pilotos, ganando una tremenda y utilísima experiencia. Futuros ases alemanes como Mölders, Galland, Sperrle o Ritter pasaron por sus filas. La experiencia de la Legión Cóndor permitió poner al día las tácticas y las doctrinas de la guerra en el aire, y Alemania obtuvo una experiencia militar que ningún otro país de Europa poseía en 1939.

En cuanto a los aparatos y a las especificaciones técnicas, no es mi intención hacer un listado que convierta en excesivamente aburrido el artículo, así que colocaré los principales aparatos de la Luftwaffe de 1939 con enlaces a wikipedia donde se pueden consultar las especificaciones técnicas.

Como principal aparato de caza, la Luftwaffe utilizaba el Messerchsmitt Bf-109, un excelente avión de caza solo superado por el británico Sptifire durante los primeros años de guerra. Complementando al anterior, se encontraba el bimotor Bf-110, cuyo rendimiento en combate fue mucho menor de lo esperado en Polonia y Francia. Años más tarde, demostró ser un aceptable caza nocturno y fue utilizado en misiones nocturnas de defensa aérea de las ciudades alemanas. Entre ambos tipos, la Luftwaffe contaba con 440 aparatos en Septiembre de 1939.

Messerschmitt Bf-109

Como fuerza de bombardeo, Alemania contaba con dos modelos: el Do-17 y el He-111. El Do-17 había sido desarrollado en principio como avión de uso civil, pero a mediados de los años treinta fue transformado en un bombardero ligero, y fue probado con éxito en España. El avión era muy adecuado para las misiones rápidas que exigía la Blitzkrieg, pero su limitado alcance y sus escasas defensas provocaron fuertes bajas durante la Batalla de Inglaterra. El He-111 era un bombardero más pesado, con mayores defensas, blindaje y carga de combate. Aunque también sufrió fuertes pérdidas en la Batalla de Inglaterra, se mantuvo en servicio hasta el final de la Guerra. En 1939 la Luftwaffe contaba con unos 800 He-111. En Septiembre de 1939 empezaron a entrar en servicio los primeros Ju-88, pero su producción no sería masiva hasta varios meses más tarde.

Bonita ilustración de un He-111


La Luftwaffe mantenía en 1939 numerosos aviones de diverso tipo, pero uno de ellos alcanzaría fama mundial: el Ju-87 Stuka. El Stuka fue el fruto de largas investigaciones y pruebas que venían ya desde la Primera Guerra Mundial. El resultado final vio la luz en 1936: un avión ligero y relativamente barato, capaz de realizar misiones de bombardeo en picado, ideales para los requerimientos de la Blitzkrieg. Aunque en unos primeros momentos no fueron pocos los altos cargos alemanes que vieron al Stuka con escepticismo, su uso en España resultó muy satisfactorio. Su empleo de forma masiva en las campañas de Polonia y Francia contribuyó a labrarle una reputación como uno de los aviones más temidos, en especial por el sonido ululante que realizaba durante el picado y que era conocido como la “Trompeta de Jericó”.

Escuadrón de Stukas


En definitiva, la Luftwaffe era en Septiembre de 1939 la fuerza aérea más potente del mundo. En esos momentos contaba con 1.179 cazas y 1.516 bombarderos, más que cualquier otro país, y casi tantos como Francia e Inglaterra juntos. A ello había que sumar la experiencia de combate obtenida en España y el uso de tácticas totalmente novedosas que dejarían confundidos durante mucho tiempo a sus adversarios.

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