Martes, 19 de Septiembre de 1939

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POLONIA: Agotadas sus reservas de alimentos y munición, las tropas polacas cercadas en el Bzura se rinden. Los alemanes capturan 170.000 soldados polacos, 32.000 de ellos heridos. La contraofensiva del Bzura ha terminado. Durante estos diez días, las fuerzas polacas del general Kutrzeba han infligido 8.000 muertos a los alemanes y han destruido 50 tanques, 100 vehículos y 20 cañones enemigos. Por el contrario, los polacos han sufrido 20.000 bajas mortales. Pese a que no ha servido para alterar el curso de la guerra, la contraofensiva del Bzura ha permitido a los polacos ganar casi una semana para reorganizar sus fuerzas y preparar la defensa de Varsovia. Su recuerdo hubiera de servir de recordatorio no solo de la heroicidad del pueblo polaco, sino también de la traición occidental a Polonia. Mientras los polacos luchaban desesperadamente por un poco más de tiempo, franceses e ingleses se encongían de hombros indiferentes. En el plano de la teoría militar, la batalla del Bzura ha puesto también de manifiesto los problemas de la Blitzkrieg: el distanciamiento de las unidades acorazadas de la infantería, los problemas a la hora de asegurar los flancos de los ejércitos en movimiento y la todavía insuficiente coordinación entre las distintas unidades. Los propios alemanes reconocen que si los polacos hubiesen atacado unos días antes, antes de que las divisiones panzer hubiesen llegado a Varsovia, probablemente la ofensiva hubiese tenido éxito. Pese a la rendición, la infantería alemana lanza misiones de limpieza para acabar con los restos polacos que siguen resistiendo. Los combates continuarán esporádicamente durante dos días más.

La rendición de las fuerzas del Bzura deja al ejército polaco concentrado en tres puntos: Varsovia, Lublin (ambas ciudades ya asediadas) y los Cárpatos, desde donde los polacos tratan de huir a Rumania, además de algunas unidades dispersas que se han ido quedando aisladas.

En Varsovia, comienzan a llegar los restos de las fuerzas que consiguieron huir del Bzura, incluyendo al general Ktrzeba, que han atravesado el Bosque de Kampinos esquivando a los alemanes. Para romper el cerco alemán, el 60º Regimiento de Infantería Polaco lanza un ataque al noroeste de la ciudad, que permite que la mayor parte de las fuerzas que huyeron del Bzura consigan entrar en la capital polaca para reforzar sus defensas. Mientras, los alemanes continúan preparándose para el asalto a la capital polaca.

En Lublin llegan las fuerzas soviéticas del 6º Ejército Soviético; los hombres de la 1ª División de Montaña Alemana asedian la ciudad desde el día 13. Rusos y alemanes comienzan a negociar con los sitiados para que rindan la plaza a sus respectivos ejércitos. Más al nordeste, el Frente de Bielorrusia Soviético asalta y toma, tras fuertes combates, la ciudad de Vilna. Este será uno de los enfrentamientos principales que protagonicen los rusos en su invasión de Polonia Oriental.

En el Báltico, Hitler entra triunfal en la ciudad de Danzig. Ante una multitud enfervorizada, el líder alemán proclama la anexión de la ciudad al Reich Alemán y hace un discurso en el que ofrece un arreglo pacífico a Francia y Reino Unido, ya que las exigencias territoriales alemanas han quedado ya plenamente satisfechas. Tras dos décadas de ilógica división, los habitantes germanos de Danzig se reintegran en su nación, Alemania. El Führer residirá durante una semana en la bella ciudad báltica, en concreto en el Kasinno Hotel, donde celebrará reuniones con altos cargos del NSDAP y del OKW intercaladas con visitas al frente. Durante una semana, Dantzig se convertirá de facto en la capital del Reich, todo un honor para una ciudad tan fervientemente nazi.


Apoteosis en Danzig con la entrada de Hitler. La pancarta del fondo reza "Un pueblo, un Reich, un Führer".


MOSCÚ: El NKVD, la policía política soviética comandada por el sanguinario Lavrenti Beria, comienza a organizar campos de concentración para los prisioneros polacos. La represión comunista no tendrá nada que envidiar a la nazi, aunque el devenir de la Guerra hará que los crímenes soviéticos queden impunes.



FRENTE OCCIDENTAL: Las dos primeras divisiones del BEF completan su traslado a través de Francia y ocupan sus posiciones asignadas en la frontera fraco-belga.



OTTAWA: El gobierno canadiense aprueba un plan de construcción naval que contempla la botadura de 110 nuevos barcos, mercantes y de guerra. La futura poderosa Royal Canadian Navy está dando sus primeros pasos.

6 comentarios:

Cayetano dijo...

Tras recuperar Danzig, Hitler pretende engañar a todo el mundo, como siempre, diciendo que ya ha conseguido sus objetivos y que los demás lo acepten. Como para fiarse de él... Su táctica de siempre es ganar tiempo y luego pasar de las promesas realizadas.
Un saludo.

Manuel dijo...

"Que más da... de todas formas, moriran los mejores y vivirán los mediocres" -Adolf Hitler-

La NKVD era el "departamento de asuntos internos" del Estado ruso. Por sus manos pasaron extrangeros y compatriotas. Naie se salvaba para Stalin.

Luis dijo...

Respecto de la actitud de franceses e ingleses, mi impresion es que ciertamente la campaña se desarrolló demasiado rápido como para que pudieran intervenir. La sensación con que los polacos se quedaron fue de "nos han traicionado", pero imagino que la idea general en los estados mayores aliados era que la guerra sería de desgaste,a partir de posiciones fijas, parecida a la IGM o incluso a la guerra civil española, que también fue de avances muy lentos. El rápido desmoronamiento de Polonia entiendo que era un escenario que no se habían planteado.

Sila dijo...

Pues yo si que soy, personalmente, de los que piensan que Francia e Inglaterra, sobre todo la primera, pudieron haber ayudado a Polonia. En esos momentos el ejército francés triplicaba en el oeste al alemán, y las mini-ofensivas que lanzaron las primeras semanas demostraron los endebles que eran las defensas germanas y la falta de oposición.

Luis dijo...

Sobre los franceses, dado que ellos no tenían desarrollado el concepto de la blitzkrieg, por no decir que apenas disponían de tanques, difícilmente hubieran podido adentrarse rapidamente en territorio alemán, aunque la proporción de tropas les fuera tan favorable. Los alemanes les dejaron entrar en su territorio sin resistencia, del mismo modo que los alemanes hubieran podido entrar en Francia también sin resistencia. Ambas líneas de defensa, la Sigfrido y la Maginot no estaban justo a lo largo de la frontera sino 40-60 km por el interior. Algo sí que hubeiran podido hacer de más los franceses, pero dudo que ese algo pudiera haber sido significativo y capaz de poder dar un vuelco a la situación en ese momento.

Manuel dijo...

Si los franceses hubieran ayudado a Polonia, independientemente de que hubieran resistido, la resistencia francesa podría haber sido diferente (hubieran conocido mejor al enemigo)

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