Jueves, 5 de Octubre de 1939

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POLONIA: Una enorme agitación recorre Varsovia. Pese a que los combates acabaron en la capital polaca hace exactamente una semana, miles de soldados alemanes bullen por la ciudad y se respira un ambiente de nerviosismo por doquier. La razón: el Führer visita la ciudad. Por última vez hasta 1944, los ojos del mundo se posarán en Varsovia y en el líder del pueblo que la ha conquistado. Una vez en Varsovia y junto a los principales jefes del OKW, Hitler preside un Desfile de la Victoria, en el que unidades selectas de la Wehrmacht que se han distinguido en los combates marcharán a través de las principales avenidas bajo la atenta mirada de su comandante en jefe. Cientos de periodistas de todo el mundo están presentes, cubriendo esta apoteosis que se celebra en medio de ruinas y con cientos de cadáveres polacos aun sin enterrar. Se dice que Hitler, después del desfile, paseó junto a algunos periodistas por una calle destruida y afirmó que “esto mismo puedo hacerlo en cualquier otra ciudad. Tengo munición suficiente"






Algo alejado de las victoriosas celebraciones nazis, en Kock, en la zona del río Bug, se intensifican los combates. Es el último foco de lucha entre polacos y alemanes.


MOSCÚ: Molotov firma un Tratado de Asistencia Mutua con Letonia, por el que la república báltica cede a la URSS sus bases de Libau y Windau. Este es el segundo de los acuerdos con los que Stalin busca acrecentar su influencia en el Báltico. Pero el dictador soviético quiere más. El ministerio de exteriores soviético exige hoy a Finlandia la apertura de negociaciones con el fin de rectificar sus fronteras comunes a favor de la URSS. En concreto, los soviéticos piden una franja de terreno de 25 kilómetros al norte de Leningrado y el arrendamiento de la península de Hanko, todo con vistas a reforzar la seguridad de sus enclaves en el Báltico norte. Como es de imaginar, la petición soviética causa una tremenda impresión en el gobierno finlandés, que recuerda lo que hace unos días le ocurrió a Polonia.


ATLÁNTICO NORTE: Por fin, las marinas de guerra aliadas comienzan a actuar para poner fin a las correrías de los acorazados de bolsillo alemanes. Son formados ocho grupos navales de caza (5 británicos y 3 franceses) para encontrar y destruir al Graf Spee; se ha iniciado la caza del buque alemán. Mientras, el otro acorazado de bolsillo, el Deutschland, hunde al mercante británico SS Stonegate.


ATLÁNTICO SUR: Ajeno por completo al interés que por su captura que tiene el Almirantazgo británico, el Graf Spee captura al mercante inglés Newton Beach en las costas de Angola. Los alemanes tomarán el barco e intentarán trasladarlo junto a su acorazado, pero debido a su baja velocidad deciden volarlo el día 8.

2 comentarios:

Roi dijo...

Hummm, se intensifica la guerra en el atlántico.

un saludo

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Los rusos iban con el plan de a río revuelto...

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