Míércoles, 27 de Diciembre de 1939

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FINLANDIA: En la Línea Mannerheim, hoy concluyen los combates iniciados hace dos días por los soviéticos en la zona oriental. Cerca de allí, los civiles de la ciudad de Viipuri son evacuados. En el Lago Ladoga, los finlandeses consiguen ocupar algunas posiciones que serán de gran ayuda en los combates del próximo mes. Pero el centro de atención está hoy en Suomussalmi, en el norte de Finlandia. Allí, la 163ª División Soviética había quedado aislada del grueso del 9º Ejército desde el pasado día 10 de Diciembre. Tras una serie de ataques finlandeses y contraataques soviéticos, y con la 44ª División Soviética que debía ayudar a los cercados detenida en la Carretera de Raate, hoy comienza el final de la Batalla de Suomussalmi. Las tropas finlandesas, al mando del coronel Hjalmar Siilasvuo, lanzan su ataque definitivo contra Suomussalmi. La 163ª División Soviética, aislada desde hacía demasiados días y con sus suministros y sus municiones casi agotadas, es incapaz esta vez de frenar a los finlandeses. Rápidamente, la división soviética se desintegra, y miles de soldados rusos huyen a través de los lagos helados, donde buena parte de ellos caen bajo las balas finlandesas. Detrás dejan todo su equipo pesado sin que sus oficiales puedan evitarlo. Al oeste, la 44ª División recibe órdenes de reanudar su avance y salvar a sus camaradas, pero resulta inútil. Las barricadas y las emboscadas finlandesas impiden cualquier avance, y la 44ª División queda estancada, desconociendo que ellos serán los próximos en caer. Al final del día, la 163ª División Soviética ha dejado de existir.




Los combates en el área de Suomussalmi continuarán durante dos días más, hasta el 29, ya que algunos grupos de soviéticos quedan aislados y presentan combate. La destrucción de la 163ª División Soviética se convierte en todo un símbolo para la resistencia finlandesa. Los 11.000 hombres del Coronel Siilasvuo han vencido a una fuerza que casi los cuadriplicaba (unos 45.000 soviéticos entre la 163ª y la 44ª Divisiones). Desde el inicio de la batalla el día 10, los finlandeses han sufrido unos 1.000 muertos y otros tantos heridos; los soviéticos unos 13.000 muertos (otras fuentes hablan de hasta 27.000) además de ser capturados otros 2.100 y ser destruidos 43 tanques. Pero el éxito finlandés no se limita a la destrucción de las fuerzas comunistas. Los despavoridos hombres de la 163ª División dejan a sus espaldas una enorme cantidad de equipo: 43 tanques, 71 cañones de campaña, 1.170 caballos, 29 cañones anti-tanque y cientos de armas ligeras y explosivos. En unos momentos en los que Finlandia necesita toda la ayuda para su esfuerzo bélico, todo este material supone una contribución enorme para su ejército. Por todo el país, comienza a celebrarse la que se considera la mayor victoria desde que empezó la Guerra de Invierno. Mientras, en el lado soviético, la desmoralización comienza a hacer mella entre las tropas rojas.

Prisioneros soviéticos de la Batalla de Suomussalmi. Ninguna fotorefleja mejor la humillación del Ejército Rojo.



POLONIA: Tres meses después del final de la invasión alemana, hoy la violencia regresa a la antigua capital polaca, Varsovia. En el que será el primer acto de la resistencia polaca anti-nazi, dos oficiales germanos son asesinados por varios desconocidos mientras bebían en un café del suburbio de Waver. Los alemanes responden rápida y brutalmente: el dueño del café y 120 civiles elegidos al azar son detenidos y fusilados. La sangría de atentados y represalias que iba a caracterizar la lucha partisana acaba de comenzar.


FRENTE OCCIDENTAL: El primer contingente de tropas raj hindúes llegan a Francia para unirse al BEF.




LONDRES: El Embajador de Estados Unidos, Joseph P. Kennedy (padre del futuro Presidente) protesta formalmente ante el gobierno británico por el registro por parte de los servicios de seguridad ingleses de todo el correo americano que intercepten.

2 comentarios:

José Luis de la Mata Sacristán dijo...

Menudo cuerpo el de los indios ... luchando en el ejército británico en Francia... toda una crisis de identidad....

Cayetano dijo...

El calvario de los polacos no tiene fin.
Comienza la participación de las colonias junto a sus metrópolis. Tras la guerra llegará la hora de la independencia justamente merecida.
Un saludo.

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